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Razón social
COTIZACIÓN
COT-2026-001
Fecha: 22 de junio de 2026
Validez: 15 días
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| Descripción | Cant. | P. Unit. | Total |
|---|---|---|---|
| - | 1 | 0.00 | 0.00 |
Condiciones de pago: Contado
Una cotización (también llamada proforma) es una oferta comercial detallada que un proveedor envía a un cliente potencial, indicando productos o servicios, cantidades, precios, condiciones de pago y plazo de validez. Es el primer paso formal en una venta B2B (empresa a empresa) y suele anteceder a la emisión del comprobante de pago definitivo.
A diferencia de una factura o boleta, la cotización no es un comprobante de pago: no obliga a SUNAT y no genera obligaciones tributarias hasta que se concreta la venta y se emite el comprobante correspondiente. Aun así, presentar cotizaciones claras y profesionales hace la diferencia para ganar al cliente. Una cotización mal redactada o incompleta genera dudas y termina perdiendo oportunidades de negocio.
💡 Una cotización clara y profesional reduce las objeciones de compra y acorta el ciclo de venta. Indica siempre validez, condiciones de pago e IGV desglosado.
Las cotizaciones se rigen por las disposiciones del Código de Comercio y del Código Civil sobre la oferta comercial y la aceptación contractual. No existe norma específica que regule el formato de la cotización, pero sí del momento en que ésta se convierte en contrato (cuando hay aceptación expresa o tácita por el destinatario).
En lo tributario, la Resolución de Superintendencia N° 007-99/SUNAT regula los comprobantes de pago: la cotización no figura en ese listado y por tanto no genera efectos sobre IGV ni renta. Al concretarse la venta, se debe emitir factura, boleta o recibo por honorarios según corresponda. El IGV se rige por la Ley del IGV (D.Leg. N° 821 y modificatorias) con tasa actual del 18% (16% IGV + 2% IPM). Las detracciones se rigen por el D.Leg. N° 940 y su reglamento (R.S. N° 183-2004/SUNAT).
El IGV (18%) debe incluirse desglosado cuando emitirás factura. La detracción (4%, 10% o 12% según el servicio) la retiene el cliente al pagar y la deposita en una cuenta del Banco de la Nación a tu nombre. Las tasas de detracción más usadas son: 12% para servicios empresariales, 10% para servicios de mano de obra (construcción), 4% para transporte de bienes por vía terrestre.
Ejemplo: Servicio S/ 1,000 + IGV S/ 180 = Total S/ 1,180.
Si aplica detracción 12%: detracción S/ 141.60 → cliente paga al proveedor S/ 1,038.40 y deposita S/ 141.60 en el Banco de la Nación a tu cuenta.
La detracción solo aplica cuando el importe total de la operación supera los S/ 700. Operaciones menores están exentas. Verifica con tu contador qué tasa corresponde a tu actividad para incluirla correctamente.
Funcionalmente son equivalentes en Perú: ambas son ofertas comerciales con precios y condiciones, sin valor tributario (no son comprobantes de pago). El término "proforma" es más usado en operaciones internacionales y aduaneras; "cotización" es el más común en operaciones locales. Ninguna obliga a la venta hasta que el cliente la acepta formalmente y se emite la factura o boleta.
Si tu empresa es contribuyente del IGV (régimen general o MYPE Tributario), debe mostrar el desglose: subtotal (base imponible), IGV (18%) y total. Esto da claridad al cliente y evita malentendidos al momento de facturar. Si estás en el Nuevo RUS, no aplicas IGV: tus precios ya son finales y no debes desglosarlo.
Lo común es 7, 15 o 30 días desde la emisión. Pasado ese plazo, los precios pueden actualizarse. Indicarlo expresamente en la cotización te protege ante variaciones de costos o tipo de cambio. Para servicios complejos o productos importados, la validez puede ser menor (3 a 7 días).
La detracción no se "aplica en la cotización": es una retención que el cliente realizará al momento del pago. Sin embargo, es una buena práctica indicarla en la cotización (porcentaje y monto referencial) para que el cliente sepa exactamente cuánto te transferirá y cuánto irá al Banco de la Nación a tu cuenta de detracciones.
No por norma, pero sí por buena práctica comercial. Pactar de antemano si el pago será al contado, con adelanto del 50%, a 7/15/30 días o contra entrega evita disputas posteriores. Algunas empresas grandes solo aceptan cotizaciones con condiciones explícitas para procesarlas en su sistema de compras.
Sí. Una cotización aceptada por escrito (firmada, sellada o confirmada por correo electrónico) se convierte en una oferta comercial vinculante. Si no cumples lo ofertado en plazos y condiciones, el cliente podría reclamar incumplimiento contractual. Por eso es importante incluir cláusulas de validez, exclusiones y supuestos de variación.
Hasta que el cliente no acepte formalmente, puedes corregir la cotización emitiendo una nueva versión. Si ya fue aceptada por escrito, debes notificar el error inmediatamente y solicitar el ajuste. La buena fe contractual permite corregir errores manifiestos, pero no liberarse de un descuido si el cliente actuó de buena fe.